jueves, 4 de diciembre de 2014

Un marido para Margared



La historia de dos hermanas gemelas, a las que el destino separó nada más nacer y unirá años después por culpa de un hombre.
El destino en este caso tiene nombre de mujer. La diosa Sabba.
Una novela paranormal, fresca, divertida y original, donde nada es lo que parece.

Te lo dije


«Si regalaran un diamante por cada disgusto que da la vida, sería multimillonaria», pensó Victoria cuando encontró a su novio liado con su mejor amiga el día antes de su boda. Y tenía razón, porque a pesar de sus gafas Prada, de sus bolsos Chanel, de sus zapatos Gucci y de todos los Carolina Herrera del mundo que cuelgan en su armario, Victoria sólo es una mujer amargada que vive en la mejor zona de Madrid.

En medio de este caos emocional, su empresa le da un ultimátum: si en dos meses no consigue convencer a un conde escocés de que ceda su castillo para rodar un anuncio de una marca de relojes, la pondrán de patitas en la calle y perderá su fantástico estilo de vida.

Con un fracaso amoroso a cuestas y una difícil misión empresarial, Victoria se encamina a las Highlands en busca del conde McKenna, pero allí, aparte de lluvia, paletos y vacas, la única pista que encontrará del invisible aristócrata será la de su mano derecha, Niall, quien tiene un plan muy bien trazado para tratar a la española gruñona.

Te lo dije es una divertida comedia romántica salpicada de escenas emotivas que te harán pensar en lo maravilloso que es el amor.

Más allá del temple


La Orden del Temple, los templarios, ha pasado a la historia como un grupo de bravos guerreros que practicaban misteriosos rituales, que luchaban incansables, invencibles por su doble condición de soldados y monjes, de fiereza y de fe, de potencia y recogimiento.
Álvar Villar de Honrubia, caballero templario, ha recibido la misión de proteger el castillo de Salvatierra, un enclave cristiano en tierras musulmanas, y de defenderlo del asedio almohade. En el castillo se guardan, también, tesoros de la Orden. En el castillo, encontrará a Jimena de Castro, a quien ha conocido cuando ambos eran niños, a quien ha visto sufrir por la injusta muerte de su madre a manos de la justicia templaria, a quien se siente ligado de una manera inexplicable, quien lo hará tambalear en sus creencias, en su condición de monje, en sus elecciones como hombre.

No solo era un hombre interesante y apuesto, además era siervo de Cristo. Y robarle a Dios uno de sus más fieles servidores era un justo pago, a su juicio. Él, el Creador omnipotente y misericordioso, se había llevado a su madre sometida a torturas y sufrimientos. Ella sería más compasiva: torturaría el alma del hombre, pero, a cambio, sometería su cuerpo al placer de la carne hasta enloquecerlo.

Completan el rompecabezas de la novela el misterio de una sucesión de asesinatos en el castillo, las prácticas alquímicas, las creencias gnósticas, la búsqueda de un secreto que podría cambiar el curso de la cristiandad.